Un cliente entra por la puerta con una carta de despido fechada hace seis días. Desde ese momento el reloj corre: veinte días hábiles de caducidad para impugnar (artículo 59.3 del Estatuto de los Trabajadores y artículo 103 de la LRJS). En ese plazo hay que reconstruir el salario regulador, verificar el convenio colectivo aplicable, calcular la indemnización, localizar la jurisprudencia sobre la cuantía y redactar la demanda.
Como abogados laboralistas, sabemos dónde duele este proceso: no en la estrategia, sino en la mecánica. Y sabemos que un error pequeño, una paga extra mal prorrateada, un complemento olvidado, cambia la cuantía y puede costarle dinero al cliente. En este artículo explicamos cómo preparar la demanda de despido con IA de principio a fin, y qué debe seguir haciendo el abogado.
No es un problema menor: según el Consejo General del Poder Judicial, en 2025 ingresaron 513.628 asuntos en los juzgados de lo social y la pendencia creció un 9,4 %. Cada expediente empezó igual: alguien preparando una demanda contrarreloj.
Cómo se calcula la indemnización por despido (y dónde se esconden los errores)
La indemnización por despido improcedente es de 33 días de salario por año de servicio, con prorrateo por meses y tope de 24 mensualidades, para contratos posteriores al 12 de febrero de 2012 (artículo 56.1 ET). Si el contrato es anterior, la disposición transitoria undécima obliga a calcular en dos tramos: 45 días por año hasta esa fecha y 33 después, con tope de 720 días, salvo que el tramo antiguo ya lo supere, con límite de 42 mensualidades. Y en el despido objetivo procedente, 20 días por año con tope de 12 mensualidades (artículo 53.1.b ET).
La aritmética es lo de menos. La verdadera fuente de errores es el salario regulador: salario anual bruto entre 365, incluyendo pagas extras prorrateadas, complementos, variables y salario en especie. Ahí es donde más demandas cojean:
- Pagas extras sin prorratear o prorrateadas dos veces.
- Variable calculada sobre el último mes en lugar del promedio anual.
- Salario en especie (vehículo, seguro médico) omitido.
- Antigüedad mal fijada por contratos temporales concatenados.
- Tramos de 2012 y topes mal aplicados.
Errores humanos y comprensibles con el plazo de caducidad encima. Precisamente por eso conviene apoyarse en una herramienta que lea nóminas y contratos sin cansarse: la IA extrae fechas, salario y desglose de los documentos del expediente y plantea el cálculo con los parámetros correctos.
Qué dice la jurisprudencia sobre la cuantía: la indemnización es tasada
El Tribunal Supremo ha cerrado la gran cuestión de los últimos años: no cabe indemnización adicional a la legal invocando la Carta Social Europea o el Convenio 158 de la OIT. Lo estableció la sentencia 1350/2024, de 19 de diciembre (ECLI:ES:TS:2024:6112), y lo confirmó la 736/2025, de 16 de julio (ECLI:ES:TS:2025:3387): la indemnización por despido improcedente es tasada y su concreción corresponde al legislador.
La consecuencia práctica: la batalla de la cuantía se gana en el salario regulador y en la antigüedad, no en indemnizaciones adicionales sin recorrido. Fundamentar bien la demanda exige conocer esta doctrina y citarla correctamente.
Aquí la búsqueda de jurisprudencia con IA marca la diferencia: preguntar en lenguaje natural “¿puede el juez fijar una indemnización superior a la legal?”. y obtener en segundos la doctrina vigente, con las sentencias enlazadas para verificarlas. En Maite.ai cada respuesta cita sus fuentes con enlace directo, porque ningún abogado debería fiarse de una afirmación jurídica que no puede comprobar.
Cómo localizar el convenio colectivo aplicable con IA
El convenio aplicable se determina por el ámbito funcional y territorial (artículos 82 a 84 ET), y afecta directamente a la cuantía: fija las tablas salariales que contrastan el salario regulador, puede contener mejoras indemnizatorias y define los pluses que integran el cálculo. Cualquier abogado laboralista ha visto empresas aplicando durante años un convenio que no corresponde a su actividad real.
Verificarlo a mano, BOE, boletines autonómicos, vigencias, ultraactividad, consume un tiempo que rara vez se factura. Una IA jurídica actualizada a diario con el BOE lo resuelve de forma conversacional: describes la actividad de la empresa y la provincia, identificas el convenio sectorial y preguntas por las tablas vigentes o un plus concreto, con enlace a la publicación oficial para comprobarlo en un clic.
Preparar la demanda de despido con IA paso a paso
El flujo completo, tal como lo trabajan nuestros clientes con un asistente conversacional:
- Subir la documentación: carta de despido, contrato y nóminas, idealmente en un expediente inteligente que mantenga todo el caso ordenado.
- Extraer los hechos: fechas, salario y desglose, categoría, causa alegada. El abogado revisa esta extracción.
- Contrastar el convenio colectivo aplicable y las tablas salariales: si hay diferencias, ya hay argumento sobre el salario regulador.
- Plantear el cálculo de la indemnización: tramos, prorrateos, topes y conceptos del salario regulador.
- Localizar la jurisprudencia sobre la cuantía, con cita y enlace a cada resolución.
- Redactar el borrador de la demanda conforme a los artículos 80 y 104 LRJS, como explicamos en nuestra guía para automatizar la generación de escritos procesales.
- Revisión final del abogado: criterio, estrategia y firma. Este paso no es opcional.
Lo que antes eran dos o tres jornadas entre bases de datos y boletines se convierte en una sesión de trabajo centrada en lo que aporta valor: la estrategia procesal y el relato de hechos.
¿Puede la IA calcular la indemnización por ti? Seamos honestos
Una IA jurídica estructura el cálculo: identifica el régimen aplicable, los tramos, los topes y los conceptos del salario regulador. Pero donde brilla es en el lenguaje y el razonamiento jurídico, no en la aritmética de precisión. Nuestra recomendación es la que aplicamos en Maite.ai: la IA plantea y fundamenta el cálculo, y el número final se verifica siempre, por ejemplo con la calculadora oficial del CGPJ.
No es una limitación vergonzante: es el uso profesional correcto. Ya lo contamos al analizar si la IA sustituirá a los abogados: el valor del profesional se desplaza hacia la estrategia, no desaparece. El decálogo del Consejo General de la Abogacía Española lo resume: supervisión humana siempre y responsabilidad última del abogado. Y en un expediente de despido, con nóminas y datos sensibles, la privacidad tampoco se negocia: la herramienta debe cumplir el RGPD y no usar los datos de los clientes para entrenar sus modelos. En Maite, los datos se tratan con cifrado avanzado y jamás se usan para entrenamiento.
Conclusión: menos horas de calculadora, más criterio jurídico
Preparar una demanda de despido seguirá exigiendo lo que ninguna tecnología aporta: conocer al cliente, decidir la estrategia y defenderla en sala. Pero reconstruir el salario regulador, verificar el convenio y montar el borrador ya no tiene por qué hacerse a mano. Con una indemnización tasada, como ha fijado el Supremo, la diferencia entre una demanda bien y mal planteada está en el rigor del cálculo y la solidez de sus fuentes.
Si quieres comprobar este flujo con un caso real de tu despacho, una carta de despido, unas nóminas y veinte días por delante, puedes probar Maite.ai y sacar tus propias conclusiones. Y si estás valorando opciones, en nuestra comparativa de herramientas de IA para abogados tienes el panorama completo. Nosotros ponemos la velocidad; el criterio jurídico sigue siendo tuyo.
