Seguro que conoces esta escena. Llevas semanas preparando un contencioso complejo: una carpeta repleta de informes médicos, demandas cruzadas y periciales interminables. Cada vez que quieres consultar algo a tu IA legal, tienes que volver a arrastrar y adjuntar los mismos PDF, esperar a que los procese otra vez y, encima, has perdido el hilo de la conversación anterior.

En la abogacía independiente, cada minuto perdido en tareas administrativas es un minuto que dejas de facturar. El desorden documental y la pérdida de contexto son los grandes enemigos de la productividad jurídica.

Por eso lanzamos los Expedientes inteligentes: la evolución de tus expedientes de siempre, ahora con memoria. A partir de hoy, Maite.ai recuerda todo el contexto de un asunto a lo largo de los meses, para que no tengas que empezar de cero cada vez que retomas un caso.

¿Qué es un Expediente inteligente?

Un Expediente inteligente es un espacio de trabajo privado dedicado a un único asunto, que reúne tres piezas que trabajan juntas:

  1. Los documentos del caso, subidos una sola vez.
  2. El contexto: las instrucciones y los datos de fondo que defines para ese expediente.
  3. Las conversaciones que abres dentro, tantas como necesites.

La diferencia con un expediente normal, que se limita a agrupar tus conversaciones en un mismo sitio, es que el Expediente inteligente conoce tu documentación y tus indicaciones. Ya no tienes que volver a explicar el caso ni re-adjuntar archivos: el expediente ya sabe de qué va. Veámoslo pieza por pieza.

1.  Los documentos: una única fuente de verdad

Sube al expediente toda la documentación del asunto, contratos, demandas, jurisprudencia, periciales, notas internasy hazlo una sola vez. A partir de ahí, todo lo que trabajes dentro parte de esos mismos archivos.

Y aquí está la ventaja real: Maite.ai no lee los documentos de forma aislada, sino como un todo unificado. Es capaz de cruzar datos entre distintos textos para detectar contradicciones, fechas clave o argumentos que quedan ocultos cuando revisas los archivos uno a uno.

2.  El contexto: instrucciones que se aplican solas

Cada expediente tiene un contexto propio: un espacio donde defines cómo quieres que Maite.ai trabaje ese asunto. Puedes indicarle el rol que debe adoptar (por ejemplo, actúa como mercantilista experto en M&A), qué debe priorizar, en qué formato quieres las respuestas o qué datos de fondo debe tener siempre presentes.

Ese contexto se aplica automáticamente a todas las conversaciones que abras dentro del expediente. No tienes que repetir tus instrucciones cada vez que empiezas una consulta: las escribes una vez, a nivel de expediente, y se convierten en la base común de todo tu trabajo.

3.  Las conversaciones: el mismo caso desde varios ángulos

Dentro de un mismo expediente puedes abrir tantas conversaciones como quieras, cada una centrada en una tarea distinta, pero todas bebiendo de los mismos documentos y del mismo contexto.

Por ejemplo, en una due diligence puedes usar una conversación para extraer las cláusulas de cambio de control y otra, en paralelo, para elaborar un cuadro resumen de las indemnizaciones. Son consultas separadas y ordenadas, pero comparten la misma fuente de verdad. Así mantienes tu trabajo estructurado sin perder coherencia entre una cosa y otra.

Además, este contexto persiste en el tiempo de forma segura. Puedes cerrar sesión, irte al juzgado a una vista y volver días después: el expediente mantiene fresca toda la información y sigue justo donde lo dejaste.

Un extra: siempre que lo necesites, activa el icono de la balanza dentro del chat para combinar el conocimiento particular de tu expediente con nuestra base de datos de más de 2,5 millones de sentencias del CENDOJ y el BOE diario.

Cómo empezar, en tres pasos

Fieles a nuestra apuesta por la simplicidad, no hay curva de aprendizaje:

  1. Crea el expediente. Ponle nombre (el del cliente o el número de autos, por ejemplo).
  2. Sube los documentos y, si quieres, define el contexto e instrucciones del asunto.
  3. Empieza a trabajar con las conversaciones que necesites, desde lo más general hasta el detalle más concreto.

Qué ganas con los Expedientes inteligentes

  • Contexto que no se pierde. Olvídate de recordarle a la herramienta los antecedentes de hecho o las pretensiones en cada interacción.
  • Análisis cruzado entre documentos. Relaciona una cláusula de un contrato con las alegaciones de la contraparte de forma inmediata.
  • Preparación de vistas más rápida. Encuentra el párrafo exacto de una pericial o un hecho relevante en segundos.
  • Menos estrés documental. Toda la información que hoy tienes dispersa en correos, discos y carpetas compartidas, reunida en un único lugar seguro.

Tres casos de uso reales

Auditoría exprés de contratos (M&A). Sube estatutos, pacto de socios, balances y contratos de proveedores, y pregunta: ¿Hay alguna cláusula de cambio de control o exclusividad que pueda bloquear la compra?. Tendrás la respuesta cruzada, localizando el documento exacto.

Estrategia de defensa penal. Reúne el atestado, las declaraciones en sede judicial y el informe pericial, y pide: Localiza contradicciones entre las horas del testigo principal en el atestado y lo que declaró el investigado en el folio 45. Maite.ai hace la búsqueda contextual y te sirve el argumento.

Conclusiones para juicio. Al cerrar la fase probatoria, sube el acta de la audiencia previa y las pruebas admitidas, y solicita un borrador de conclusiones que destaque cómo esas pruebas rebaten los hechos de la contraparte.

Privacidad absoluta

La confidencialidad y el secreto profesional son innegociables. Los datos de tus expedientes se guardan bajo estrictos estándares de seguridad, cumpliendo con el RGPD. Nunca utilizamos la información de tus casos para entrenar a la inteligencia artificial pública: tu entorno es cerrado, privado y exclusivo. Tus estrategias y los datos sensibles de tus clientes están siempre a salvo.


Los Expedientes inteligentes ya están disponibles en Maite.ai en los planes MAX y BIZ. Descubre todo lo que puedes hacer con ellos.