Hoy lanzamos la mayor actualización en la historia de Maite: un motor de razonamiento y recuperación jurídica completamente nuevo, construido alrededor de una técnica a la que hemos dado nombre propio — el encuadre extensivo. Responde con más profundidad, verifica cada cita dos veces antes de mostrarla y es cuatro veces más rápido, también en los asuntos complejos. Ya está disponible para todos los usuarios, sin configuración y sin cambiar nada en tu forma de trabajar.

Lo esencial

  • Un motor nuevo, no un parche. Hemos mejorado por completo cómo Maite entiende tu consulta, cómo encuadra el caso antes de buscar y cómo verifica lo que te enseña.
  • Encuadre extensivo: ante cada consulta, Omni construye un mapa del caso completo con todas sus ramificaciones, explora una media de 300 documentos y responde solo con los realmente críticos — una media de 8.
  • Doble verificación de cada cita: texto literal comprobable sobre la fuente, enlaces validados (BOE, ROJ, ECLI) y estado de vigencia de cada norma — vigente, modificada o derogada.
  • Memoria documental real: sube tu expediente una vez y Omni lo tiene presente durante toda la conversación, probado con 30 documentos y más de cien páginas.
  • Cuatro veces más rápido: de unos 50 segundos por respuesta a unos 12 de media; las consultas sencillas, en torno a 9.
  • Todo en el chat: la búsqueda de jurisprudencia y de documentos concretos ya no vive en herramientas aparte — sucede de forma nativa en la conversación.

Por qué reconstruimos Maite

Haz una prueba esta semana. Cuéntale un asunto a ese compañero de despacho al que todos acaban acudiendo cuando el caso se complica. Fíjate en lo que hace: no responde. Pregunta. ¿Hay vecindad civil que mirar? ¿Esto no necesitaba ahora una conciliación previa? ¿Has pensado en atacarlo por otra vía? Antes de darte una sola opinión, ya está viendo el caso entero.

Ese gesto —ampliar el marco antes de responder— es, en realidad, el trabajo intelectual del jurista. Lo demás es ejecución. Y es exactamente lo que las herramientas de IA jurídica no sabían hacer.

Cuando un abogado recibe un asunto, no piensa en línea recta. Encuadra: identifica las instituciones en juego, las ramas conectadas, los requisitos procesales, las vías alternativas. Conecta civil con fiscal, procesal con territorial. Las IA jurídicas, hasta ahora, hacían lo contrario: buscaban en la parcela exacta de la pregunta. Preguntabas por un despido y te respondían de despidos, aunque la mejor vía fuera la discriminación, y aunque tu demanda necesitara antes una conciliación de la que nadie te avisó. El resultado era correcto y, a la vez, insuficiente: una respuesta que no está mal, pero que te deja solo justo donde más ayuda hacía falta.

Durante meses nos hicimos una sola pregunta: ¿y si el motor no empezara por buscar, sino por pensar? La respuesta es V5 Omni. El objetivo nunca fue contestar más rápido a lo mismo, aunque también lo hace. Era contestar como contesta un compañero senior cuando le cuentas un asunto en el pasillo.

El encuadre extensivo: cómo razona Omni

Omni es precisamente una herramienta ómnibus, lo que trata es de generar un conocimiento que afecte a diversas materias. Creando así un encuadre mayor a la hora de contestar a las preguntas realizadas.

En la práctica, el proceso tiene tres fases.

Primera fase: plantear el caso entero. Antes de buscar una sola fuente, Omni descompone tu consulta en un mapa de cuestiones jurídicas conectadas — las instituciones en juego, los requisitos condicionales, las figuras contiguas que podrían activarse. Si preguntas por el reparto de una herencia sin testamento, ese mapa no se queda en la sucesión intestada: incluye la vía fiscal, el derecho de representación y, si no consta la vecindad civil, los distintos derechos forales que podrían aplicar. Si preguntas por un despido, el mapa contempla también la discriminación como vía alternativa. El encuadre no adivina: plantea, igual que lo haría un buen jurista sobre una pizarra.

Segunda fase: explorar en extensión. Sobre ese mapa, el motor lanza búsquedas independientes por cada cuestión, contra todo nuestro conocimiento jurídico: legislación estatal y autonómica, y millones de resoluciones judiciales. En un asunto complejo puede llegar a examinar más de 350 documentos. Es una expansión deliberada: preferimos que el motor considere de más y descarte, a que se quede corto y te deje sin la pieza que cambiaba el caso.

Tercera fase: podar hasta lo esencial. Toda esa documentación pasa por un cribado que valora relevancia, vigencia y conexión real con tu consulta. Lo que llega a la respuesta son los documentos realmente críticos — los que la sostienen. Ni volcado de resultados ni relleno: lo que queda es lo que aguanta.

Y aquí está la parte que más vas a notar en el día a día: el encuadre se recompone en tiempo real. Cada pregunta de seguimiento añade o poda ramas del mapa sin empezar de cero, igual que cuando se estudia un asunto en equipo y cada matiz estrecha el foco. Si a mitad de camino cambias de vía —”¿y si lo planteamos por discriminación?”—, Omni no borra la pizarra: reorienta el análisis y conserva lo que sigue siendo útil. Si después de un análisis sobre Cataluña le dices “aplícalo a Galicia”, descarta lo que ya no vale y regenera con la normativa gallega, sin mezclar territorios. Y si planteas algo que procesalmente no procede —un recurso que no cabe, por ejemplo—, el encuadre te lo señala y te ofrece las vías que sí caben, antes de que redactes nada.

Por eso se llama Omni: la mejora no está en una función, está en todo el recorrido de tu pregunta.

Fiabilidad: doble verificación de cada cita

En derecho, una cita inventada no es una anécdota: es un riesgo profesional. Un artículo mal numerado en un escrito, una sentencia que no existe, una norma derogada citada como vigente. Todos sabemos lo que eso cuesta, y no se mide en tiempo.

Por eso la fiabilidad ha sido el segundo gran frente de V5 Omni, con un principio de diseño simple: ninguna referencia llega a tu pantalla sin haber sido comprobada dos veces.

Citas literales, comprobables por ti. Toda cita pasa una doble comprobación automática antes de mostrarse: se verifica que la fuente es la que dice ser y que el texto es literal del documento. Tan literal que puedes comprobarlo tú mismo: abre la fuente enlazada, haz Ctrl+F con la cita, y ahí está. Y si aparece una cita, es porque el motor la ha usado de verdad para razonar la respuesta — no como decoración.

Identificadores verificados. Los ROJ y ECLI solo aparecen si existen de verdad en nuestra base documental; el motor tiene prohibido inventarlos. Cualquier referencia que no supere la verificación se elimina antes de que la veas.

Vigencia con el mismo rigor. El motor distingue lo vigente, lo modificado y lo derogado — y lo derogado se excluye del análisis. Si un artículo concreto fue modificado, te dice cuándo, por qué norma, y te da el enlace al boletín que lo modificó, para que la doble verificación también esté en tus manos.

Todo enlazado. Cada ley, cada sentencia y cada boletín citado llega con su enlace funcional a la fuente: BOE, boletines autonómicos, resoluciones judiciales.

Sigue siendo tu criterio el que valida la respuesta; eso no lo delega ninguna herramienta, y no queremos que lo haga. Pero ahora la verificación empieza mucho antes de llegar a tus manos.

Rendimiento: cuatro veces más rápido

La profundidad no ha costado velocidad; al contrario. El tiempo medio de respuesta baja de unos 50 segundos a unos 12 — y con mucha más documentación analizada por detrás.

MétricaAntesCon V5 Omni
Tiempo medio de respuesta~50 segundos~12 segundos
Consultas sencillas—~9 segundos
Consultas complejas (inicio de respuesta)—12-14 segundos
Documentos explorados por consulta compleja—Media de 300
Fuentes críticas en la respuesta—Media de 8
Documentos por conversación (probado)—30 documentos, +100 páginas

Y la velocidad se mantiene cuando el asunto pesa: en conversaciones con decenas de documentos adjuntos, el tiempo apenas escala. Puedes subir el expediente entero sin penalizar tu ritmo de trabajo.

Un caso de estudio: la LO 1/2025

Si hay una norma que resume por qué construimos el encuadre extensivo, es la Ley Orgánica 1/2025 de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia: la reforma más transversal de los últimos años. MASC obligatorios antes de demandar, tribunales reorganizados, efectos en costas y en admisibilidad — y decenas de dudas de aplicación que siguen llenando conversaciones de pasillo en los juzgados.

Es exactamente el tipo de norma donde una búsqueda “en parcela” fracasa, porque lo toca todo a la vez: procesal, orgánico, territorial. Y es donde el encuadre extensivo marca la diferencia. Un ejemplo real de lo que hace Omni: le pides preparar una demanda de divorcio y, además de trabajar el fondo, el encuadre detecta que desde 2025 puede exigirse acreditar un intento de solución previa — y te lo advierte, te explica qué es un MASC y, si sigues preguntando, te guía en cómo plantearlo. El aviso llega cuando todavía sirve de algo: antes del juzgado, no después.

Tus documentos, sin repetirte

Sube el expediente una vez.

Omni conserva el contexto de cada documento durante toda la conversación: en el mensaje cincuenta sigue teniendo presente el contrato del primero, sin volver a subirlo y sin tener que mencionarlo. Lo hemos probado con conversaciones de 30 documentos y más de cien páginas, que es más o menos el tamaño real de un asunto de los que quitan el fin de semana.

Hay algo más, y es de las mejoras que más se notan: tus documentos ya no son solo objeto de análisis, sino que guían la búsqueda. Los detalles de ese contrato de alquiler que adjuntaste —la renta, las cláusulas, las fechas— refinan qué normativa y qué jurisprudencia recupera Omni para tu caso concreto. Tu expediente y nuestro conocimiento jurídico, trabajando juntos dentro del mismo encuadre.

Se acabó reexplicar el caso cada vez que cambias de pregunta.

Y todo, en el chat

La jurisprudencia ya no vive en un buscador aparte. Pide las sentencias directamente en la conversación —”sentencias recientes sobre responsabilidad por mordedura de perro en Valencia”— y obtendrás resultados con contexto, vigencia y enlace, en el mismo hilo donde estás trabajando el asunto. Cada sentencia llega además con un resumen de su objeto y sus artículos clave, para que sepas si te sirve sin leértela entera.

¿Buscas un documento concreto? Pregunta por ese BOE, ese boletín autonómico o ese ROJ directamente en el chat. Si está en el conocimiento de Maite, te lo devuelve con su enlace. Y si no lo tiene, te lo dice — sin rodeos y sin inventar.

El buscador no ha desaparecido: se ha integrado en el cerebro de Maite.

Lo que V5 Omni no hace (y por qué)

Creemos que la confianza también se construye diciendo lo que una herramienta no es.

  • Omni no sustituye tu criterio. La propuesta de valor es profundidad, control y verificabilidad: te da el análisis, las fuentes comprobadas y el mapa de vías posibles; la decisión jurídica, la estrategia y la responsabilidad siguen siendo tuyas. Ninguna IA debería prometerte otra cosa.
  • Omni no escribe por volumen. No busca darte veinte folios que nadie va a leer, sino el análisis que importa y la posibilidad de dirigirlo: añades un matiz y el encuadre se recompone. Profundidad donde importa, no longitud por defecto.
  • Omni no es una herramienta de un solo disparo. El árbol de conocimiento que construye sobre tu caso no es estático: cada interacción lo concreta y lo dinamiza, así que cuanto más conversas, más preciso se vuelve el análisis. Por eso sacarás mucho más de una conversación que profundiza que de diez chats sueltos: pide enfoques diferentes dentro del mismo hilo —”¿y por la vía de la discriminación?”, “¿y si mi cliente reside en Galicia?”, “¿y el ángulo fiscal?”— y deja que el árbol se recomponga contigo. Trabajar con Omni se parece menos a consultar un buscador y más a estudiar el asunto con un compañero.
  • Omni seguirá mejorando con tu uso. Como en toda tecnología de esta generación, habrá casos límite que no hayamos previsto. Cada consulta y cada aviso que nos hagáis llegar afina el motor un poco más — así hemos construido esta versión, sobre lo que nos pedisteis.

La cifra que lo resume

De unos 50 segundos por respuesta a unos 12 de media.

Doce segundos es, más o menos, lo que se tarda en releer un párrafo. Es la diferencia entre consultar a Maite mientras piensas y consultarla cuando ya has decidido. Entre una herramienta que interrumpe tu razonamiento y una que forma parte de él.

Disponibilidad

V5 Omni ya estará activo para todos los usuarios de Maite a partir del 14 de septiembre, en todos los planes, sin configuración y sin cambiar nada en tu forma de trabajar. Entra, pregunta, y juzga tú.

Nuestra recomendación: no empieces por una pregunta fácil. Empieza por tu asunto más difícil — el que tiene tres vías posibles y ninguna clara, el que lleva dos semanas en la esquina de la mesa. Es ahí donde el encuadre extensivo se nota de verdad.